A veces cuando llueve me pongo un poco triste... a veces me pregunto si será que me pongo triste y por eso llueve. A veces, cómo no sé por qué estoy triste... entonces llueve a ratos...
Me gusta que llueva... pega con mi estado de ánimo hoy... y pegaba con mi estado de ánimo ayer. Si yo me deprimiera diluviaría? Tengo que tener cuidado con eso... No quiero que el mundo se acabe de casualidad...
La lluvia es rara... es agua que cae del cielo. Tú no la vez rara... las has visto toda la vida... ya nada te asombra... ya sabes cómo funciona. Yo también sé cómo funciona... pero la sigo viendo rara. Hay muchas cosas que son extrañas y que entenderlas no puede quitarles la magia. Si las cosas para ti pierden la magia significa que te has puesto demasiado viejo. Se pueden tener 700 años y no ser demasiado viejo... se pueden tener 23 y ser tan viejo como para no poder recordar qué era la magia de las cosas...
Empieza a escampar, será porque escribir en mi blog me quita un poco la tristeza... me gustaba la lluvia... pero no quiero estar triste de nuevo... Cómo tener la lluvia sin volver a estar triste? Resulta que, ahora que la leo, esa pregunta es más metafórica de lo que imaginé y deriva en tantas cosas y tantas respuestas....
La lluvia en la ciudad no me gusta... huele a gasolina y me ahoga el vapor de la calle... extraño la lluvia en la playa, de tarde... extraño la sensación de estar ahí y de no estar sola, de ti...
Ya escampó... ya no llueve... y extrañarte, como todo, también pasará...
Para dejar comentarios:
- Escribe tu comentario. Click en publicar.
- Cuando la página vuelva a cargar, click en "no soy un robot"
- Click nuevamente en publicar.


0 comentarios:
Publicar un comentario