Dandelion

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Todo el mundo te deja un pedacito de sí. Al final no eres más que un compendio único de todo lo que te han dejado... y un poco que has puesto tú.

Un libro que te encanta te lo prestó un amigo... el recuerdo del libro queda irremediablemente ligado al prestamista. Hacemos vínculos conscientes o inconscientes todo el tiempo, nos transformamos en esos vínculos, creamos hábitos basados en ellos...

En ese compendio hay un par de cosas que te automostraste, un par de cosas cuyo origen está ligado únicamente a ti mismo. Yo no me automostré muchas cosas que recuerde. He hecho mías tantas que me han enseñado! Sin embargo recuerdo el momento exacto en que descubrí que me hacía feliz soplar un diente de león y pensé que era la flor más bonita del mundo.

Me pregunto si alguna vez veré un campo lleno de ellos. Me gustaría correr por ahí, después acostarme en la hierba y verlos volar... y volar... Creo que en el fondo es porque me siento identificada con la sensación... soy un poco como los dientes de león.

Las flores son lindas... pero los dientes de león tienen magia. Y esa magia los hace distintos. Pasan desapercibidos para la mayoría de la gente. Nunca nadie regala un ramo de dientes de león; se 
regalan ramos de rosas, de tulipanes... flores bonitas que todos saben que son bonitas. No hay oportunidad de equivocarse regalando rosas, irremediablemente irán a parar a un florero y luego a la basura (o a un cuarto oscuro y a un arreglo de naturaleza muerta). 

Si regalas un diente de león irá a todas partes: cada espora irá a un lugar distinto, se deshará en el aire... quizás se convertirá en un campo de dientes de león, quizás en el regalo de alguien más... No hay modo de saberlo... soplar un diente de león te empuja a lo desconocido. Son como las estrellas fugaces: te hacen sentir tan especial, que no puedes evitar pedir un deseo...


Pero en el fondo me alegro de que la mayoría se quede con los tulipanes y las rosas. Hay algo especial en las cosas lindas que no son notadas por todo el mundo... y hay algo especial en aquellos que las notan y las hacen tan suyas que ya no paran de buscarlas. Hay algo especial en poder volar, en ser tan simple y etéreo a la vez... en ser tan distinto. Si alguna vez me regalan flores, sólo quiero estas...

abeagomez

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No se que poner aqui todavia. Pero ya algo se me ocurrira....

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